3 mar 2019

Arcángel Sandalfon



Arcángel Sandalfon


El arcángel Sandalfón es uno de los arcángeles mencionados en los textos de la cábala como el arcángel de la oración.
eSu nombre significa “co-hermano”. Este título se refiere a Sandalfón como el hermano espiritual de Metatrón, el arcángel en que se convirtió Enoc.
La tradición afirma que el arcángel Sandalphon vivió en la Tierra como el profeta Elías. Luego ascendió al Cielo y se convirtió en un arcángel. Es por eso que se le relaciona como hermano espiritual del arcángel Metatrón.
A Sandalfón también se le conoce como Sandalphon y como Ophan. Este último nombre significa “rueda” en hebreo, una referencia a los ángeles de la visión de Ezequiel relatada en la Biblia.











El arcángel de la música





Sandalfón es conocido popularmente como el arcángel de la música. Ya que es también el arcángel de la oración, se interpreta que recibe los cantos y anhelos que salen del corazón cuando las personas se conectan con la Divinidad por medio de la música y el canto. Es el señor de la música en el Cielo.


El Arcángel Sandalfón se conoce como el Arcángel de la Alegría en el Corazón. Utiliza la música para enviarnos mensajes. Es un arcángel travieso y divertido que nos ayuda a sanar nuestro enojo, nuestra ira y nos recuerda la alegría de nuestro corazón desde un espacio lúdico, volviendo a nuestro niño interior.









Otro trabajo que se le ha asignado al arcángel Sandalfón es recibir las oraciones de las personas que desde la Tierra oran al cielo. Según la tradición judía de la Fiesta de los Tabernáculos: cuando las oraciones llegan al cielo, Sandalfón las teje en coronas de flores para entregárselas a Dios.
Otros trabajos del arcángel Sandalfón
Sandalfón es identificado como un serafín. Como tal es el líder de los serafines que rodean el trono de Dios.
Se le ha identificado también como un ángel que se une a los ejércitos angélicos del arcángel Miguel para luchar en contra de las fuerzas del mal. Según algunas fuentes Sandalfón es el líder de los ángeles guardianes. Este papel también se le asigna al arcángel Barachiel.
Otro trabajo del arcángel Sandalfón es diferenciar el sexo de los bebés antes de que nazcan.
En la astrología, Sandalfón está encargado del planeta Tierra.


Sandalfón en textos religiosos
El libro apócrifo de la Biblia titulado El libro de Enoc menciona que Sandalfón rige el tercer cielo. El Hadith islámico dice que está a cargo del cuarto cielo. El Zohar lo identifica con el séptimo cielo.


El arcángel Sandalfón y tú





Para obtener la ayuda del arcángel Sandalfón, canta tus oraciones o escucha música inspiradora. Pídele que te ayude a llevar tus oraciones a Dios.
Al ser Sandalfón el arcángel de la música, ayuda a los músicos cantantes y personas talentosas que recurren a él. Su energía te ayuda a utilizar tus talentos y desarrollarlos para de ese modo adorar a Dios y mejorar el mundo.
Sandalfón te ayuda a entender la importancia de expresarte a través de tu talento para llenar el mundo de música, emociones positivas y pensamientos de paz y amor.



24 feb 2019

El desierto de los tártaros



El desierto de los tártaros





Argumento

Se trata de una obra intimista, profunda, reflexiva, pero sobre todo fascinante.
Cuenta la historia del oficial Giovanni Drogo que recibe su primer nombramiento para acudir a la Fortaleza Bastiani. En aquel lugar desconocido iniciará su carrera militar.
Drogo emprende el viaje hacia su nueva vida cargado de una inocencia que le impide imaginar lo que ahí le espera. El camino del viaje parece interminable, es incierto, duro y sombrío. Tras muchas horas se encuentra con el coronel Ortíz, que le dará información sesgada sobre la vida en la Fortaleza. Le explica que ahora es una guarnición de menor importancia, limítrofe con el desierto de los tártaros, pueblos enemigos del norte, a los que desde hace muchísimos años no se les ven, y que ahora, seguía siendo un puesto de frontera.




Un desfiladero de quinientos metros de ancho se extiende ante su mirada: una inmensidad incontrolable y, ahí plantada, solitaria, fuerte, recia, rotunda, inasequible, se encuentra la Fortaleza.
Drogo, al verla por primera vez, le pasa por la mente la idea de una cárcel o un castillo abandonado. Aquel reducto parece hostil, sin embargo, al capitán Ortiz, esa imagen le alegra el semblante, como si se tratara del ansiado regreso al hogar, a pesar de vivir ahí hace dieciocho años.
La vida dentro del bastión es sumamente dura. Los centinelas que vigilan las torres se mueven como autómatas dentro de un juego controlado a distancia.







Giovanni está decidido a pedir su traslado en cuanto sea posible. Sin embargo, sus superiores logran convencerlo de quedarse tan sólo cuatro meses, tiempo suficiente para que su expediente acumule méritos por este motivo y obtenga un mejor destino.
Muy pronto descubre la soledad. Aislamiento y soledad del alma. Drogo, que contaba los días  para salir de aquel lúgubre asentamiento, sin darse cuenta, empieza a sentir emociones opuestas: no soporta más estar ahí encerrado, a la vez que un misterioso sentimiento de pertenencia se apodera de él.
Inconsciente del paso del tiempo y de que la primera juventud había escapado ya, Drogo piensa en el reconocimiento público de la heroicidad de todos los hombres que, como él, permanecen al pie del cañón esperando al enemigo, que algún día aparecerá.
Prosdocimo, el viejo sastre, lo alerta para que no se deje embaucar por los sueños de los otros; que nunca habrá una guerra con los tártaros; que la Fortaleza fagocita a sus habitantes, les roba la vida. Pero Giovanni prefiere seguir creyendo que su momento de gloria llegará. Es la motivación que le permite seguir confinadoallí.







Cuatro meses más tarde, la cotidianidad ha dominado su vida. Los hábitos lo atrapan en una tela de araña formada por vagos sentimentalismos. Hasta por momentos saborea la felicidad de la renuncia a los pequeños placeres de la vida civil. Se convence de su superioridad sobre los otros que, apresurados, buscaron salir de la Fortaleza.
Mientras tanto, el tiempo pasa a toda velocidad.
Se considera dueño de un destino privilegiado. Sólo hay que esperar, aparecerá de pronto. Apartaba pensamientos de temor; incluso presintió la llegada inmediata de su sino, que lo convertiría en un héroe.
De pronto, se divisaron por el lejano horizonte del norte unos pequeños puntos negros que parecían avanzar hacia la Fortaleza. El gran día había llegado. Para Drogo este mínimo hecho fue suficiente para convencerse de que jamás había estado equivocado, todo volvía a tener sentido. Pero aquellos puntos negros eran brigadas del Estado que venían a reconocer el terreno para actualizar los datos. Ni siquiera llegarían hasta la Fortaleza. No se trataba de la ansiada invasión por parte de los tártaros. Una gran desilusión cubre a todos los oficiales.
En una ocasión se presentó una misión aparentemente menor. Angustina, uno de sus compañeros más cercanos, murió en ella y fue considerado un héroe. La envidia invadió a Giovanni. A veces, sin luchar contra el enemigo, el destino es generoso con algunos. Tuvo las mismas oportunidades que el muerto, pero no las aprovechó por despotismo.
El comandante Ortiz lo anima a regresar a la ciudad, después de cuatro años de servicio.
Finalmente, Drogo sale de la Fortaleza. Le cuesta dejar todo aquello y se esfuerza por seguir adelante. Con pena regresa a la ciudad, confiado en que aún es muy joven y tiene todo el tiempo por delante. Ahí se siente como un desarraigado. Todo ha cambiado. Sus amigos ahora están muy ocupados. Parece que nadie lo ha echado en falta. Su madre muere, la soledad lo engulle. Cuando visita a una antigua amiga se da cuenta de que aquel sentimiento que alguna vez pudo existir entre ellos se había desvanecido.







Visitó al comandante de la división para solicitarle un nuevo destino, pero éste le informó que estaba en marcha un programa de reducción de personal de la Fortaleza, y que las solicitudes se atendían por orden de llegada o en base al expediente. Lamentaba que Drogo no estuviera informado. Sólo podía regresar a la fortaleza. Lleno de rabia, Drogo analiza la mezquindad de sus compañeros que prefirieron callar para que él no se adelantara. A pesar de todo, durante el camino de regreso, en el fondo de su alma se alegra de no haber tenido que alterar su estilo de vida.
El teniente Simeone, uno de los últimos militares en llegar a la Fortaleza creyó ver que nuevamente aparecía la amenaza del enemigo. Drogo dio el aviso, pero los altos mandos diluyeron el rumor. Más adelante comprobaron que efectivamente había destacamentos que construían una carretera en mitad del desierto. Renació la esperanza. Contemplaron la posibilidad de que la ansiada invasión estaría por ocurrir. Sin embargo, han pasado quince años ya.





Giovanni disfruta de permiso durante un mes para estar en la ciudad y a los veinte días regresa. Cansado y viejo empieza a enfermar. Su ánimo sigue como el primer día.
Ortíz se marcha de la fortaleza porque está jubilado.  Moro, su nuevo ayudante tiene una mirada parecida a la suya cuando llegó, llena de ilusiones e ingenuidad.  Su salud empeora y recluido en su habitación espera la mejoría a una enfermedad que el médico de la fortaleza no sabe diagnosticar. Su existencia se llena con una nueva esperanza y una espera más. Sabía que no le quedaba mucho tiempo para el retiro, lo asignarían a otro puesto para terminar su carrera militar. En ese lugar debería seguir hasta el último momento, por si ocurriera algo.
Ya sin fuerza para nada, Drogo escucha tirado en su cama la agitación que hay en la Fortaleza Bastiani porque el enemigo se acerca. Giovanni siente que la vida finalmente lo trata con justicia. Se lamenta de la inoportunidad de los enemigos, pues con sólo llegar una semana más tarde, él podría estar al frente de las operaciones militares. Simeoni lo aparta y no le permiten participar en nada, a pesar de ser el segundo mando.
Simeoni lo saca de la Fortaleza con engaños y lo manda a la ciudad supuestamente para que se recupere. Drogo se resiste lleno de ira. Los caminos están intransitables. Piensa en los jóvenes que llegan de la ciudad a recibir honores sin mérito alguno, y él con una vida entregada a ese momento, tiene que salir.
Fue entonces cuando vio cómo su vida terminaba de forma miserable: solo en el mundo y expulsado de la Fortaleza Bastiani como un apestado. Lo ha perdido todo. Su espíritu militar no se rinde y decide vestir su mejor traje de gala, para al menos, morir dignamente.







Dino Buzzati(Belluno, 1906-1972)







Fue autor de novelas, cuentos y obras de teatro, escenógrafo y pintor. Aunque su fama fue relativamente tardía, hoy sigue siendo redescubierto y es, para muchos, uno de los grandes escritores europeos del siglo XX. Recibió las influencias de los surrealistas y Kafka y ha sido comparado con Ítalo Calvino, con quien comparte el gusto por la fantasía alegórica. Albert Camus fue lector y traductor de Buzzati.






Características

Como en las tragedias clásicas, al hombre con un destino equivocado que nunca quiso ver su realidad, los dioses lo castigan sin piedad hasta las últimas consecuencias.
A modo de “coro griego” los elementos externos describen el estado de ánimo y los sentimientos de los que viven aislados en aquella fortaleza.
Desde el primer momento el autor va apuntando lo que será el destino de Drogo mediante elementos externos, por ejemplo, cuando estrena el uniforme de sargento no descubre en su cara la alegría que esperaba encontrar. Los paisajes son desolados, apocalípticos, casi místicos y nada  hace concesión para el bienestar.





No hay escenas felices, ni alegres, todo es rigor militar llevado al máximo extremo, que por momentos roza el absurdo.
Estos elementos hacen que la crítica coloque su obra en la misma línea de Kafka. Siempre hay un inocente solitario que es víctima del sistema.
De planteamiento kafkiano, El desierto de los tártaros analiza en profundidad el tema de la postergación, el aplazamiento, la pasividad existencial del individuo, sin lucidez que le permita cuestionarse la posibilidad de estar equivocado. No se atreve a vivir el futuro, como si el tiempo no huyera de su lado, porque para él, ese futuro nunca llega.





Con un estilo cargado de simbolismo y metáforas, en ocasiones a través de la adjetivación, el lector percibe la opresión que el personaje debería sentir.
Esta novela es lectura imprescindible.


Hay un poema de Oliverio Girondo, llamado \"Espera\" que de alguna manera dibuja la trama de este libro:


"Esperaba, esperaba y todavía y siempre esperando, esperando con todas las arterias, con el sacro, el cansancio, la esperanza, la médula; distendido, exaltado, apurando la espera, por vocación, por vicio, sin desmayo, ni tregua.






¿Para qué extenuarme en alumbrar recuerdos que son pura ceniza? Por muy lejos que mire: la espera es ya conmigo, y yo estoy con la espera... escuchando sus ecos, asomado al paisaje de sus falsas ventanas, descendiendo sus huecas escaleras de herrumbre, ante sus chimeneas, sus muros desolados, sus rítmicas goteras, esperando, esperando, entregando a esa espera interminable, absurda, voraz, desesperada.






Sólo yo... ¡Sí! yo sólo sé hasta dónde he esperado, qué ráfagas de espera arrasaron mis nervios; con qué ardor, y qué fiebre esperé esperaba, cada vez con más ansias de esperar y de espera. ¡Ah! el hartazgo y el hambre de seguir esperando, de no apartar un gesto de esa espera insaciable, de vivirla en mis venas, y respirar en ella la realidad, el sueño, el olvido, el recuerdo; sin importarme nada, no saber qué esperaba: siempre haberlo ignorado! cada vez más resuelto a prolongar la espera, y a esperar, y esperar, y seguir esperando con tal de no acercarme a la aridez inerte, a la desesperanza de no esperar ya nada; de no poder, siquiera, continuar esperando."
Hay aquí en esta novela: “El desierto de los tártaros” sin embargo, una diferencia. El protagonista de esta novela sabe lo que espera, pero la angustia provocada por la misma es del todo comparable a la de Girondo.
Leer este libro es leer nuestros miedos, nuestros temores interiores, es una novela que rezuma melancolía, que nos golpea duramente a pesar del bello, duro (y creíble) final.



Jorge Luis Borges afirma: «Este libro, que es acaso una obra maestra […] está regido por el método de la postergación indefinida y casi infinita […] Dino Buzzati, en estas páginas, retrotrae la novela a la epopeya, que fue su manantial. El desierto es real y es simbólico. Está vacío y el héroe espera muchedumbres».



¿Quiénes son los tártaros?








Antiguos tártaros






(En tártaro Tatarlar) proviene de los pueblos túrquicos de Europa Oriental y Siberia. El nombre tiene su origen de la palabra Ta-ta o Dada; una tribu mongol que habitaba el noroeste de la actual Mongolia en el siglo V.
Son los pueblos que dominaron partes de Asia y Europa bajo el liderazgo de los tribus mongolas en el siglo XIII. Se extendió el uso del término tártaro después, para incluir a casi cualquier invasor de origen asiático; tanto de Mongolia como del occidente de Asia. Antes de la década de 1920; los rusos utilizaban la palabra Tatar para designar a numerosos pueblos, desde los turcos azeríes a las tribus de Siberia.









Actualidad
A finales del siglo XX había más de 10 millones de habitantes de origen tártaro. El pueblo tártaro proclamó la autonomía de la república de Tartastán en 1920. El 30 de agosto de 1990 fue aprobada la Declaración de la soberanía estatal de la República de Tataristán. En la actualidad, la mayor parte de los tártaros viven en el centro y el sur de Rusia (la mayoría en Tartastán).
Una buena parte de los tártaros son musulmanes suníes pero también hay muchos tártaros cristianos ortodoxos.









Los tártaros de Volga

Son descendientes de los búlgaros del Volga, que fueron dominados por los mongoles en el siglo XIII. Los tártaros de Siberia son supervivientes de otra numerosa población túrquico-mongoloide de la región de los Urales.
En el Volga se mezclaron con los restos del antiguo imperio búlgaro, así como con restos de las antiguas colonias griegas en Crimea y caucasianos en el Cáucaso.
La mayoría de los tártaros del Volga son tártaros de Kazán (Qazan). Son el principal grupo de población y la población aborigen de Tartarstán.


Película

El desierto de los tártaros es una película italo-franco-alemana dirigida en 1976 por Valerio Zurlini.

La película es una adaptación de la novela homónima de Dino Buzzati. En ella se narra la existencia del teniente Giovanni Drogo, destinado en una fortaleza perdida, soñando con los días de gloria que vendrán, mientras esperan a un enemigo que nunca llega. La película es un proyecto que Luis Buñuel quería realizar.




1 abr 2017

Como fuego en el hielo



Como fuego en el hielo


Argumento

El fatídico día en el que Attua tuvo que ocupar el lugar de su padre supo que su prometedor futuro se había truncado. Ahora debía regentar las termas que habían sido el sustento de su familia, en una tierra fronteriza a la que él nunca hubiera elegido regresar.
Junto al suyo, también se frustró el deseo de Cristela, quien anhelaba una vida a su lado y, además, alejarse de su insoportable rutina en un entorno hostil.
Un nuevo revés del destino pondrá a prueba el irrefrenable amor entre ellos; y así, entre malentendidos y obligaciones, decisiones y obsesiones, traiciones y lealtades, Luz Gabás teje una bella historia de amor, honor y superación.
Es la construcción de un sueño en las indomables montañas que separan Francia y España; y una historia de amor que traspasa todas las barreras.


Reseña

Aunque la novela comienza en Madrid, la acción transcurre entre los años 1843 y 1868, (mediados del siglo XIX), una época convulsa entre guerras carlistas y revoluciones, y a ambos lados de los Pirineos.
En cuanto a los escenarios, la acción tiene lugar fundamentalmente en Albort, un pueblo que no existe pero que se trata en realidad de Benasque (Huesca). Otra parte importante tiene lugar en Francia, en Luchon, en Montrejéau, Cauterets y Bagnerés, localidades de la parte del sur de Francia más cercana a los Pirineos, con los Montes Malditos parte central de ambos escenarios y que se divisan desde cualquiera de ellos. Los Montes malditos son una cadena montañosa que forma parte del macizo central pirenaico y en la que se encuentra el Aneto, el pico más elevado de los Pirineos.
El palacio de Beauval del que nos habla la autora es real y se llama en realidad Valmirande. Las descripciones de pueblos y paisajes hacen gala de una espléndida minuciosidad.



Se desarrolla la novela en una época de romanticismo, en la que empiezan a llegar a España los primeros viajeros de espíritu romántico. Comienza a ponerse de moda el turismo termal, y las aristócratas rusas, inglesas y francesas disfrutaban de su libertad en los Pirineos franceses y españoles, donde se encontraban varias villas termales.


Las villas termales solían ser unos lugares marcados por la historia y la naturaleza donde se buscaba tanto la cura física como la espiritual. Comenzaron siendo unas pequeñas casas de baños, con unas pobres instalaciones y en algunas ocasiones terminaron convirtiéndose en unos verdaderos centros de ocio con hoteles, teatro, casino, etc., en los que se organizaban excursiones, festivales de música, ascensiones a las montañas o paseos por los alrededores.




En el estilo de Luz Gabás destaca una prosa impecable, bella, cuidada y trabajada. Hay unas hermosas descripciones de los lugares, de la naturaleza, de esas rocas que dividen y hacen que sus personajes se sientan muy lejos de lo que en realidad está muy cerca. Tiene un punto de lirismo y cierto simbolismo.

 

En “Como fuego en el hielo” encontramos también una gran y verdadera historia de amor, o quizás deberíamos decir varias, aunque ese amor no siempre sea correspondido de la misma manera. En esta novela el amor es el motor de la vida.
También hay historias de superación, de sueños compartidos, sueños rotos, perdidos, de honor, responsabilidad, conflictos morales, amistad, envidias, resentimiento, y mucho más.










Sus personajes principales son:

Attua, un hombre con un alto valor moral y gran sentido de la justicia. Pero su comportamiento tal vez no sea el que espera el lector, el de un héroe que antepone el amor a todo lo demás. Es más, su gran defecto es su templanza, el medir demasiado las cosas, el actuar más con el sentido del cumplimiento del deber que con lo que le dicta el corazón.



 
Cristela, es la gran protagonista. Es una huérfana a la que el ayuntamiento recogió y entregó a la familia del tabernero para que se hiciera cargo de ella. Aunque su mundo es muy humilde, ella sueña desde pequeña con otro mucho más grande y mejor, sueña con aprender, con escribir. Desde luego, aspira a algo diferente que está segura de conseguir de la mano de Attua. Es una mujer inteligente con grandes aspiraciones y en constante conflicto entre la razón y pasión.


Ambos personajes: Attua y Cristela evolucionan llenos de fuerza en sus sentimientos, con sus virtudes y sus defectos, con contradicciones, con luchas interiores entre la razón y el corazón. Eso será una constante en sus vidas.
Además, destaca la gran fortaleza de otros personajes femeninos, en especial Aurore. Es una intrépida viuda francesa que viaja por el mundo en busca, entre otras cosas de conocimiento.





Otro personaje, Shelton, es un hombre fuera de lo común para la época en que está situada la novela por su forma de entender el amor y su generosidad. Imposible olvidar a Shelton, el hombre apasionado por las montañas, por alcanzar sus cumbres.

Una novela en la que sus protagonistas, más a la fuerza que por buscarlas vivirán en una aventura constante, por más que en muchos momentos esa lucha sea la de la simple supervivencia, algo que la naturaleza en la que viven no se lo pone fácil.


 
Una historia de amor imposible, como la de dos montañas enamoradas pero condenadas a estar una frente a otra sin poder tocarse.  
Luz Gabás ha construido una historia sólida, sin fisuras ni errores. El ritmo trepidante y vertiginoso no decae en ningún momento, los personajes y la narración misma.





La pasión con que escribe Luz Gabás nos empuja a un remolino de sensaciones que nos deparan alegrías y tristezas, nacimientos y muertes, amistades y traiciones; nos hace gozar y sufrir; y nos transporta a un lugar y una época inolvidable.




Luz Gabás


Luz Gabás Ariño nació en 1968 en Monzón (Huesca). Los mejores momentos de su niñez y adolescencia también transcurrieron entre el pueblo de su familia paterna (Cerler, en el Valle de Benasque) y el de su familia materna (Serrate, en el Valle de Lierp).
Después de vivir un año en San Luis Obispo (California), estudió en Zaragoza, donde se licenció en Filología Inglesa y obtuvo más tarde la plaza de profesora titular de escuela universitaria. Durante años ha compaginado su docencia universitaria con la traducción, la publicación de artículos, la investigación en literatura y lingüística y la participación en proyectos culturales, teatrales y de cine independiente.




Desde 2007 vive en el precioso pueblo de Anciles, junto a la Villa de Benasque, donde se dedica, entre otras cosas, a escribir.






Enlaces interesantes:

http://www.todoliteratura.es/noticia/11916/entrevistas/entrevista-a-luz-gabas-autora-de-como-fuego-en-el-hielo.htm
Vídeo entrevista a Luz Gabás
Vídeo entrevista sobre esta novela
Entrevista a Luz Gabás sobre este libro