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9 jun 2019

La soledad de los números primos



Sinopsis


La historia gira alrededor de Mattia y Alice. Mattia es un niño superdotado de siete años que tiene una hermana melliza discapacitada psíquica a la que abandona un día en un parque y no vuelve a ver nunca más. Al mismo tiempo, Alice tiene un accidente de esquí que la dejará coja.
Ambos viven una infancia condicionada por las presiones y los errores de los padres: la madre de Mattia le obliga a hacerse cargo constantemente de su hermana convirtiéndolo en responsable de su desaparición; Alice se ve obligada a practicar esquí a pesar de no gustarle y a responder de este modo a las expectativas de unos padres más preocupados por su apariencia que por las necesidades de su hija.





Ya en el instituto, Alice es una adolescente con una baja autoestima, anoréxica, como consecuencia de su cojera y de las burlas constantes que soporta por parte de su compañera de clase Viola y sus amigas. Su afán por ser aceptada la lleva a hacerse un tatuaje de una flor que hace referencia al nombre de su amiga.
Mattia estudia en el mismo centro que Alice. Tiene muchas dificultades para relacionarse, pero es muy conocido entre sus compañeros por su mente brillante en las matemáticas. Mattia se autolesiona.
Aprovechando que Alice todavía no ha tenido novio, Viola organiza una fiesta en su casa para celebrar su cumpleaños e invita a Mattia para que se conozcan. Cuando esto ocurre, Alice es una vez más traicionada por la envidia y los celos de su "amiga" Viola y a partir de entonces nunca más volverá a confiar en ella. Es en este momento, al sentirse más sola y abandonada que nunca por sus amigas cuando encontrará en Mattia a un amigo sincero y dispuesto a escucharla y en quien poder confiar a pesar de su carácter poco comunicativo.



La semejanza de caracteres, sus dificultades para relacionarse con el entorno y las malas experiencias de la infancia y la adolescencia serán el germen de la firme amistad que surge entre ellos y que los mantendrá unidos a lo largo de los años. Y, al igual que los números primos, viven la soledad de quienes no acaban de encajar en la sociedad. 



Una relación que va avanzando siempre adelante y atrás, a punto de cruzar y unir sus caminos, pero sin terminar de conseguirlo. 



Origen y edición  



En este libro, explica el autor, Mattia y Alice, los protagonistas, son dos "números primos gemelos", separados por un único número par que no les permite encontrarse, a pesar de estar tan cerca. 

Números como el 11 y el 13, el 17 y el 19, o el 41 y el 43. Mattia pensaba que Alice y él eran así, “dos primos gemelos, solos y perdidos, juntos, pero no lo bastante para tocarse de verdad».









Personajes

En palabras del propio autor, este libro es "extremadamente representativo de un cierto mundo juvenil de la burguesía opulenta, que ofrece comodidades a sus propios hijos dejándolos en la más absoluta soledad y abandonados a sí mismos".
Giordano presenta la frustración de dos existencias golpeadas por el infortunio.
Alice sucumbirá al principio de Arquímedes, una ley física que la convertirá por azar en una tullida. La naturaleza no repara en el sufrimiento. Para el universo, las emociones son intangibles e irrelevantes; para el hombre, representan lo esencial.
Mattia contempla a su hermana gemela y experimenta la sensación de una existencia duplicada. Al igual que los dioscuros (Cástor y Pólux), son idénticos y divergentes. La muerte les aleja y la eternidad les une con un lazo indisoluble.
Mattia prolongará la existencia de Michela en una memoria que palpita como una herida abierta. Ensimismado, taciturno, pero con una mente privilegiada para las matemáticas, la culpabilidad le impedirá entregar y recibir afecto.




Alice, más creadora e intuitiva, soportará el mismo problema. Sus encuentros con Mattia no prosperarán. Escindidos del resto de los seres humanos, Alice y Mattia transitarán por el mundo como dos seres incompletos. 






Seres diferentes, muy diferentes a todos los que les rodean y eso sólo puede determinar una cosa; que sean rechazados y que ellos mismos rechacen el mundo que les rodea. Quienes hayan tenido una infancia, adolescencia y juventud difíciles se verán fielmente reflejados.  
«Pasaron los años del instituto como de puntillas, rechazando él el mundo, sintiéndose ella rechazada por el mundo, lo que a fin de cuentas terminó pareciéndoles lo mismo”. (Página 111)
 Mattia fuera de la racionalidad de los números, no es capaz de madurar como persona, de tener fe en sí mismo: «Al contrario de lo que les sucede a las personas normales, que ganan confianza según envejecen, el confiaba en sí mismo cada vez menos.» (Página 206).



Opinión

La gran narración que alberga esta obra no deja a nadie indiferente. Su comienzo, esos dos primeros capítulos pilares fundamentales del relato, en los cuales el autor se basa para el posterior desarrollo psicológico de los personajes son agobiantes y nos atrapan al instante.
El entramado de la obra, en capítulos alternos en protagonismo de los personajes hasta la unión de sus vidas, nos deja expectantes respecto al despliegue de la acción. Y es a partir de este momento, y a lo largo de bastantes años con ciertas elipsis, en el que la novela, de título perfecto, nos arrolla y nos perturba como pocas.




Son los aspectos perturbadores de la novela los que dan carácter al relato y los que más nos dejan mella. Me cautiva esa destreza en las muestras de autodestrucción de los dos seres protagonistas. Su soledad, marcada desde su infancia, se va acrecentando y siendo insostenible. Sus vidas son paralelas, pero a la distancia infinita en que están esos números primos gemelos con un solo número entre ellos. Y ese espaciamiento matemático, mágico y poético les arrastra en sus vidas: cada vez más distantes, más solitarias y erráticas. La analogía de las parejas de números primos es perfecta. No puede haber un símil mejor para expresar la vida de estos dos seres.





Esta novela es una propuesta de gran calidad que rompe con los moldes establecidos de la novela tradicional. Ése es su gran valor. Un libro increíble.
Toca las sensaciones más fuertes de nuestra infancia y adolescencia. Mattia huye. Todos lo hacemos alguna vez, todos nos justificamos y no nos damos cuenta que ese momento podría haber cambiado para siempre nuestras vidas. Es un libro que habla de las consecuencias que puede traer el haber padecido un trauma en la niñez y que éste nos acompañe a lo largo de nuestra vida adulta: miedos, inseguridades, soledad…).





En mi opinión no habla exclusivamente de la complejidad de las relaciones personales, ni de los secretos que guardamos cada uno de nosotros al formarlas, ni del vacío que provoca la muerte de un ser querido, ni de sentirse solo, incomprendido o raro, no. Habla del origen de nuestra toma de decisiones, de las consecuencias de éstas y de un porvenir que nos auguran prometedor, cuando lo realmente importante es solucionar nuestras heridas pasadas para que las cosas sean diferentes en el futuro.





 «Nada escapa a la atención de Giordano, que observa a sus personajes con la delicadeza feroz de quien sabe que la vida se compone de fragmentos, todos preciosos.» La Repubblica.
La trama parece sencilla, pero, los personajes son más complejos de lo esperado; al terminar cada capítulo es imposible dejar de leer el siguiente. La novela es sentida, trágica, hermosa… Hay que tener una sensibilidad muy especial para escribir un libro así y mucho arte para que no se convierta en una novela rosa. Con una prosa sencilla y funcional, Giordano sostiene una trama que conserva la tensión hasta el último momento.
Un libro perfecto, construido con la sabiduría de un narrador experto.
Una obra absolutamente recomendable, que atrapa y subyuga. Tiene la rotundidad negra y autodestructiva de la película “Repulsión” de Roman Polanski y la profundidad de las preciosas obras de Donna Tartt, una injustificadamente olvidada autora norteamericana especialista en el retrato de niños y jóvenes atormentados. Entre ellas, “Juego de niños”, una obra maestra de la literatura. También me recuerda a la crudeza de la protagonista de “La pianista”, de Elfride Jelinek, una mujer atormentada por la durísima educación estricta y controladora de su madre.


Paolo Giordano




Nacido en Turín en 1982, se licenció en Física Teórica y trabaja en la Universidad de esa ciudad con una beca de doctorado. La soledad de los números primos es su primera novela. 
Ha vendido más de 850.000 ejemplares. Además del éxito de público, ha conseguido los premios Strega y Campiello Opera Prima, los dos más prestigiosos de su país.


15 may 2019

Geranios en el balcón


Geranios en el balcón       Carolina Pobla


"Geranios en el balcón” ofrece una enriquecedora visión de la historia de España del último siglo gracias a Rosario y Tobías, dos jóvenes de orígenes totalmente opuestos a los que la casualidad une en la Barcelona de antes de la guerra. 
A través de los ojos de los protagonistas, conocemos cómo era la vida en Algeciras en el primer tercio del siglo XX; el fascinante viaje de un joven burgués de Barcelona a Estados Unidos –una historia basada en hechos reales y poco explorada en la literatura española: la de los españoles que quisieron abrirse camino en Norteamérica–; y, más adelante, la Barcelona habitada por cupletistas, prostitutas y revolucionarios, donde los sueños de Rosario, que quiere ser cantante, se unen con los de Tobías, recién llegado de América. 



Describe una Barcelona que respira vida, y diversión, pero también pobreza y clandestinidad, y en la que todo se trunca con el estallido de la Guerra Civil.

Partiendo de la base de que en el siglo XX los geranios estaban presentes en todos los balcones y ventanas del territorio español, la autora los utiliza en el título de su ópera prima como metáfora del hogar para desgranar una historia de ilusiones y renuncias, de amores y desengaños. Pero, ante todo, una historia inolvidable.





Barcelona 1930

Encuesta a la autora

¿Qué te empujó a escribir tu primer libro?

Todo empezó con un sueño tras otro en el que mi abuela me contaba historias. Me despertaba a horas intempestivas con instrucciones de no olvidarlas. Un día decidí levantarme, apuntarlas y volví a dormir bien.




¿Cuál es el tema general?

Una cautivadora historia basada en la historia de mis abuelos, en hechos que acontecieron en mi familia y leyendas que esconden grandes tragedias familiares, ya que todos somos grandes personas y grandes canallas a lo largo de nuestra vida…”

¿Cómo te imaginas la Barcelona del primer tercio del Siglo XX que aparece en el libro?

Creo que era una sociedad, reflejo de la del resto del país, en la que las diferencias de clase eran muy marcadas  y  el  abuso  de  poder  muy común. Pero también era un entorno lleno de posibilidades para el que quisiera hacer el esfuerzo de prosperar.  Una sociedad claramente machista en la que las mujeres ejercían más influencia de la que imaginamos, sobre todo dentro del seno de la familia.

Barcelona 1930

¿Son veraces los hechos ocurridos en el libro?

No todo lo vivieron mis antepasados, pero tuve la suerte de tener unos abuelos que lo guardaban todo, que tenían una buena memoria y que habían vivido emocionantes aventuras. He podido disponer de abundante material, de diarios, cartas, fotografías antiguas y documentos. Esta novela está inspirada en lo que ellos me contaban, que ya debían de ser recuerdos muy adornados para que fueran memorias familiares, pero también he imaginado secretos y situaciones de las que nunca se hablaba en casa, pero que se podían deducir entre líneas, silencios e imágenes trucadas.

Boda en 1930


El origen de los protagonistas y el camino que los llevó a encontrarse en Barcelona son bastante reales, así como algunas de las vicisitudes que tuvieron que sobrellevar. Pude convivir con mis abuelos hasta mi mayoría de edad, en la misma casa que describo en la novela. Algunos personajes secundarios son reales, otros me eran necesarios para seguir con una historia que quiere ser un homenaje a la dura vida que tuvieron que vivir…”

¿Ha descubierto secretos ocultos en los legajos familiares?

Las fotografías antiguas hablan alto y claro. Si somos un poco observadores es fácil descubrir detalles: gestos o miradas que dicen mucho. En la novela imagino lo que tuvo que ser la boda de mis abuelos. El vestido que lleva ella, muy distinto a la moda de la época ligero y demasiado fresco para la fecha en la que se suponía que se habían casado, la inexistente sonrisa que se supone en un día tan feliz a la novia, los pocos invitados, …”




¿Qué opina sobre las localizaciones?


Puerto de Algeciras 1930


La novela transcurre en varios escenarios: Algeciras, Barcelona antes de la Guerra Civil, una ciudad llena de vida, pero también de pobreza y clandestinidad. Y Nueva York, una gran urbe a la que llegaron cientos de miles de inmigrantes en busca de “el gran sueño americano”, la autora afirma que “…las localizaciones fueron relativamente sencillas porque están basadas en lugares reales…”



Barrio español en Nueva York 1930

¿Qué quiso transmitir con esta obra?

Con esta obra, más allá de entretener y dar a conocer mi historia familiar quiero transmitir el valor de la herencia de nuestros abuelos, la importancia de nuestras raíces, así como demostrar que se puede ser feliz aún sin conseguir nuestros sueños, simplemente debemos seguir soñando con otras metas…”










Carolina Pobla (Barcelona, 1962) estudió pedagogía en la Universidad de Barcelona y ha estado vinculada al mundo de la danza durante más de treinta años, en el ámbito de la docencia, la coreografía y la realización de espectáculos.



24 feb 2019

El desierto de los tártaros



El desierto de los tártaros





Argumento

Se trata de una obra intimista, profunda, reflexiva, pero sobre todo fascinante.
Cuenta la historia del oficial Giovanni Drogo que recibe su primer nombramiento para acudir a la Fortaleza Bastiani. En aquel lugar desconocido iniciará su carrera militar.
Drogo emprende el viaje hacia su nueva vida cargado de una inocencia que le impide imaginar lo que ahí le espera. El camino del viaje parece interminable, es incierto, duro y sombrío. Tras muchas horas se encuentra con el coronel Ortíz, que le dará información sesgada sobre la vida en la Fortaleza. Le explica que ahora es una guarnición de menor importancia, limítrofe con el desierto de los tártaros, pueblos enemigos del norte, a los que desde hace muchísimos años no se les ven, y que ahora, seguía siendo un puesto de frontera.




Un desfiladero de quinientos metros de ancho se extiende ante su mirada: una inmensidad incontrolable y, ahí plantada, solitaria, fuerte, recia, rotunda, inasequible, se encuentra la Fortaleza.
Drogo, al verla por primera vez, le pasa por la mente la idea de una cárcel o un castillo abandonado. Aquel reducto parece hostil, sin embargo, al capitán Ortiz, esa imagen le alegra el semblante, como si se tratara del ansiado regreso al hogar, a pesar de vivir ahí hace dieciocho años.
La vida dentro del bastión es sumamente dura. Los centinelas que vigilan las torres se mueven como autómatas dentro de un juego controlado a distancia.







Giovanni está decidido a pedir su traslado en cuanto sea posible. Sin embargo, sus superiores logran convencerlo de quedarse tan sólo cuatro meses, tiempo suficiente para que su expediente acumule méritos por este motivo y obtenga un mejor destino.
Muy pronto descubre la soledad. Aislamiento y soledad del alma. Drogo, que contaba los días  para salir de aquel lúgubre asentamiento, sin darse cuenta, empieza a sentir emociones opuestas: no soporta más estar ahí encerrado, a la vez que un misterioso sentimiento de pertenencia se apodera de él.
Inconsciente del paso del tiempo y de que la primera juventud había escapado ya, Drogo piensa en el reconocimiento público de la heroicidad de todos los hombres que, como él, permanecen al pie del cañón esperando al enemigo, que algún día aparecerá.
Prosdocimo, el viejo sastre, lo alerta para que no se deje embaucar por los sueños de los otros; que nunca habrá una guerra con los tártaros; que la Fortaleza fagocita a sus habitantes, les roba la vida. Pero Giovanni prefiere seguir creyendo que su momento de gloria llegará. Es la motivación que le permite seguir confinadoallí.







Cuatro meses más tarde, la cotidianidad ha dominado su vida. Los hábitos lo atrapan en una tela de araña formada por vagos sentimentalismos. Hasta por momentos saborea la felicidad de la renuncia a los pequeños placeres de la vida civil. Se convence de su superioridad sobre los otros que, apresurados, buscaron salir de la Fortaleza.
Mientras tanto, el tiempo pasa a toda velocidad.
Se considera dueño de un destino privilegiado. Sólo hay que esperar, aparecerá de pronto. Apartaba pensamientos de temor; incluso presintió la llegada inmediata de su sino, que lo convertiría en un héroe.
De pronto, se divisaron por el lejano horizonte del norte unos pequeños puntos negros que parecían avanzar hacia la Fortaleza. El gran día había llegado. Para Drogo este mínimo hecho fue suficiente para convencerse de que jamás había estado equivocado, todo volvía a tener sentido. Pero aquellos puntos negros eran brigadas del Estado que venían a reconocer el terreno para actualizar los datos. Ni siquiera llegarían hasta la Fortaleza. No se trataba de la ansiada invasión por parte de los tártaros. Una gran desilusión cubre a todos los oficiales.
En una ocasión se presentó una misión aparentemente menor. Angustina, uno de sus compañeros más cercanos, murió en ella y fue considerado un héroe. La envidia invadió a Giovanni. A veces, sin luchar contra el enemigo, el destino es generoso con algunos. Tuvo las mismas oportunidades que el muerto, pero no las aprovechó por despotismo.
El comandante Ortiz lo anima a regresar a la ciudad, después de cuatro años de servicio.
Finalmente, Drogo sale de la Fortaleza. Le cuesta dejar todo aquello y se esfuerza por seguir adelante. Con pena regresa a la ciudad, confiado en que aún es muy joven y tiene todo el tiempo por delante. Ahí se siente como un desarraigado. Todo ha cambiado. Sus amigos ahora están muy ocupados. Parece que nadie lo ha echado en falta. Su madre muere, la soledad lo engulle. Cuando visita a una antigua amiga se da cuenta de que aquel sentimiento que alguna vez pudo existir entre ellos se había desvanecido.







Visitó al comandante de la división para solicitarle un nuevo destino, pero éste le informó que estaba en marcha un programa de reducción de personal de la Fortaleza, y que las solicitudes se atendían por orden de llegada o en base al expediente. Lamentaba que Drogo no estuviera informado. Sólo podía regresar a la fortaleza. Lleno de rabia, Drogo analiza la mezquindad de sus compañeros que prefirieron callar para que él no se adelantara. A pesar de todo, durante el camino de regreso, en el fondo de su alma se alegra de no haber tenido que alterar su estilo de vida.
El teniente Simeone, uno de los últimos militares en llegar a la Fortaleza creyó ver que nuevamente aparecía la amenaza del enemigo. Drogo dio el aviso, pero los altos mandos diluyeron el rumor. Más adelante comprobaron que efectivamente había destacamentos que construían una carretera en mitad del desierto. Renació la esperanza. Contemplaron la posibilidad de que la ansiada invasión estaría por ocurrir. Sin embargo, han pasado quince años ya.





Giovanni disfruta de permiso durante un mes para estar en la ciudad y a los veinte días regresa. Cansado y viejo empieza a enfermar. Su ánimo sigue como el primer día.
Ortíz se marcha de la fortaleza porque está jubilado.  Moro, su nuevo ayudante tiene una mirada parecida a la suya cuando llegó, llena de ilusiones e ingenuidad.  Su salud empeora y recluido en su habitación espera la mejoría a una enfermedad que el médico de la fortaleza no sabe diagnosticar. Su existencia se llena con una nueva esperanza y una espera más. Sabía que no le quedaba mucho tiempo para el retiro, lo asignarían a otro puesto para terminar su carrera militar. En ese lugar debería seguir hasta el último momento, por si ocurriera algo.
Ya sin fuerza para nada, Drogo escucha tirado en su cama la agitación que hay en la Fortaleza Bastiani porque el enemigo se acerca. Giovanni siente que la vida finalmente lo trata con justicia. Se lamenta de la inoportunidad de los enemigos, pues con sólo llegar una semana más tarde, él podría estar al frente de las operaciones militares. Simeoni lo aparta y no le permiten participar en nada, a pesar de ser el segundo mando.
Simeoni lo saca de la Fortaleza con engaños y lo manda a la ciudad supuestamente para que se recupere. Drogo se resiste lleno de ira. Los caminos están intransitables. Piensa en los jóvenes que llegan de la ciudad a recibir honores sin mérito alguno, y él con una vida entregada a ese momento, tiene que salir.
Fue entonces cuando vio cómo su vida terminaba de forma miserable: solo en el mundo y expulsado de la Fortaleza Bastiani como un apestado. Lo ha perdido todo. Su espíritu militar no se rinde y decide vestir su mejor traje de gala, para al menos, morir dignamente.







Dino Buzzati(Belluno, 1906-1972)







Fue autor de novelas, cuentos y obras de teatro, escenógrafo y pintor. Aunque su fama fue relativamente tardía, hoy sigue siendo redescubierto y es, para muchos, uno de los grandes escritores europeos del siglo XX. Recibió las influencias de los surrealistas y Kafka y ha sido comparado con Ítalo Calvino, con quien comparte el gusto por la fantasía alegórica. Albert Camus fue lector y traductor de Buzzati.






Características

Como en las tragedias clásicas, al hombre con un destino equivocado que nunca quiso ver su realidad, los dioses lo castigan sin piedad hasta las últimas consecuencias.
A modo de “coro griego” los elementos externos describen el estado de ánimo y los sentimientos de los que viven aislados en aquella fortaleza.
Desde el primer momento el autor va apuntando lo que será el destino de Drogo mediante elementos externos, por ejemplo, cuando estrena el uniforme de sargento no descubre en su cara la alegría que esperaba encontrar. Los paisajes son desolados, apocalípticos, casi místicos y nada  hace concesión para el bienestar.





No hay escenas felices, ni alegres, todo es rigor militar llevado al máximo extremo, que por momentos roza el absurdo.
Estos elementos hacen que la crítica coloque su obra en la misma línea de Kafka. Siempre hay un inocente solitario que es víctima del sistema.
De planteamiento kafkiano, El desierto de los tártaros analiza en profundidad el tema de la postergación, el aplazamiento, la pasividad existencial del individuo, sin lucidez que le permita cuestionarse la posibilidad de estar equivocado. No se atreve a vivir el futuro, como si el tiempo no huyera de su lado, porque para él, ese futuro nunca llega.





Con un estilo cargado de simbolismo y metáforas, en ocasiones a través de la adjetivación, el lector percibe la opresión que el personaje debería sentir.
Esta novela es lectura imprescindible.


Hay un poema de Oliverio Girondo, llamado \"Espera\" que de alguna manera dibuja la trama de este libro:


"Esperaba, esperaba y todavía y siempre esperando, esperando con todas las arterias, con el sacro, el cansancio, la esperanza, la médula; distendido, exaltado, apurando la espera, por vocación, por vicio, sin desmayo, ni tregua.






¿Para qué extenuarme en alumbrar recuerdos que son pura ceniza? Por muy lejos que mire: la espera es ya conmigo, y yo estoy con la espera... escuchando sus ecos, asomado al paisaje de sus falsas ventanas, descendiendo sus huecas escaleras de herrumbre, ante sus chimeneas, sus muros desolados, sus rítmicas goteras, esperando, esperando, entregando a esa espera interminable, absurda, voraz, desesperada.






Sólo yo... ¡Sí! yo sólo sé hasta dónde he esperado, qué ráfagas de espera arrasaron mis nervios; con qué ardor, y qué fiebre esperé esperaba, cada vez con más ansias de esperar y de espera. ¡Ah! el hartazgo y el hambre de seguir esperando, de no apartar un gesto de esa espera insaciable, de vivirla en mis venas, y respirar en ella la realidad, el sueño, el olvido, el recuerdo; sin importarme nada, no saber qué esperaba: siempre haberlo ignorado! cada vez más resuelto a prolongar la espera, y a esperar, y esperar, y seguir esperando con tal de no acercarme a la aridez inerte, a la desesperanza de no esperar ya nada; de no poder, siquiera, continuar esperando."
Hay aquí en esta novela: “El desierto de los tártaros” sin embargo, una diferencia. El protagonista de esta novela sabe lo que espera, pero la angustia provocada por la misma es del todo comparable a la de Girondo.
Leer este libro es leer nuestros miedos, nuestros temores interiores, es una novela que rezuma melancolía, que nos golpea duramente a pesar del bello, duro (y creíble) final.



Jorge Luis Borges afirma: «Este libro, que es acaso una obra maestra […] está regido por el método de la postergación indefinida y casi infinita […] Dino Buzzati, en estas páginas, retrotrae la novela a la epopeya, que fue su manantial. El desierto es real y es simbólico. Está vacío y el héroe espera muchedumbres».



¿Quiénes son los tártaros?








Antiguos tártaros






(En tártaro Tatarlar) proviene de los pueblos túrquicos de Europa Oriental y Siberia. El nombre tiene su origen de la palabra Ta-ta o Dada; una tribu mongol que habitaba el noroeste de la actual Mongolia en el siglo V.
Son los pueblos que dominaron partes de Asia y Europa bajo el liderazgo de los tribus mongolas en el siglo XIII. Se extendió el uso del término tártaro después, para incluir a casi cualquier invasor de origen asiático; tanto de Mongolia como del occidente de Asia. Antes de la década de 1920; los rusos utilizaban la palabra Tatar para designar a numerosos pueblos, desde los turcos azeríes a las tribus de Siberia.









Actualidad
A finales del siglo XX había más de 10 millones de habitantes de origen tártaro. El pueblo tártaro proclamó la autonomía de la república de Tartastán en 1920. El 30 de agosto de 1990 fue aprobada la Declaración de la soberanía estatal de la República de Tataristán. En la actualidad, la mayor parte de los tártaros viven en el centro y el sur de Rusia (la mayoría en Tartastán).
Una buena parte de los tártaros son musulmanes suníes pero también hay muchos tártaros cristianos ortodoxos.









Los tártaros de Volga

Son descendientes de los búlgaros del Volga, que fueron dominados por los mongoles en el siglo XIII. Los tártaros de Siberia son supervivientes de otra numerosa población túrquico-mongoloide de la región de los Urales.
En el Volga se mezclaron con los restos del antiguo imperio búlgaro, así como con restos de las antiguas colonias griegas en Crimea y caucasianos en el Cáucaso.
La mayoría de los tártaros del Volga son tártaros de Kazán (Qazan). Son el principal grupo de población y la población aborigen de Tartarstán.


Película

El desierto de los tártaros es una película italo-franco-alemana dirigida en 1976 por Valerio Zurlini.

La película es una adaptación de la novela homónima de Dino Buzzati. En ella se narra la existencia del teniente Giovanni Drogo, destinado en una fortaleza perdida, soñando con los días de gloria que vendrán, mientras esperan a un enemigo que nunca llega. La película es un proyecto que Luis Buñuel quería realizar.